29 mayo 2016

Un paseo por la historia de la literatura infantil y juvenil francesa

Como ya hiciera con la LIJ italiana en su momento, y aprovechando el mismo motivo: que Francia es el país invitado en la Feria del Libro de Madrid 2016, voy a hacer un recorrido por algunas de las principales figuras literarias LIJeras de dicho país hasta llegar a los más conocidos en la actualidad. Como en todo buen paseo, solo nos detendremos a saludar, principalmente porque mis conocimientos y mi tiempo no alcanzan a algo de mayor embergadura.

La LIJ en Francia es conocida como la LEJ: littérature d'enfance et de jeunesse, aunque el término está menos extendido que en España (si queréis conocer cómo se dice en otros idiomas y países, aquí).

Jean de la Fontaine
En torno a 1688, Jean de la Fontaine, escribió y dio lustre a Fábulas protagonizadas por animales con características humanas para educar a los niños en los valores de la época. En concreto, escribió muchas para el hijo del rey Luis XIV.

Charles Perrault
Pocos años más tarde, en 1697 Charles Perrault, quien incluía a Jean de la Fountaine en el grupo de «los antiguos», y a él en el de «los modernos»,  recopila y adapta, inspirándose en narraciones populares, los Contes de ma Mère l’Oye (Cuentos de mamá Oca), inicialmente conocido como Histoires ou Contes du temps passé avec des moralités  (Historias y cuentos del pasado con moraleja) donde encontramos ya sus versiones de Cenicienta, Pulgarcito, La bella durmiente, El gato con botas o Caperucita roja. Es uno de los mayores impulsores de los cuentos de hadas.

Baroness d'Aulnoy
Casi al mismo tiempo, tenían lugar en los salones aristocráticos de, entre otras, Madame d'Aulnoy una serie de reuniones literarias de mujeres de la nobleza en las que compartían cuentos. Las participantes recibieron el nombre de las conteuses. Madame d'Aulnoy escribió, además de las memorias de su viaje por España: Memoires de la cour d'Espagne, Relation du voyage d'Espagne, dos libros con cuentos de Hadas: Les Contes des Fées y Contes Nouveaux ou Les Fées a la Mode (1698).

En 1717 se publica la edición definitiva (antes habían aparecido copias incompletas) de Les Aventures de Télémaque, de Fénelon, quien también escribió fábulas. Muchos la consideran la primera novela francesa dirigida a un público infantil.

Alexandre Dumas
Dentro de la vasta producción literaria de Alexandre Dumas no era de extrañar que hubiese narraciones infantiles, como las incluidas en sus Histoire d’un casse-noisette et autres contes (Hitoria de un casse-noisette y otros cuentos) de 1844. Además, numerosas obras fueron adoptadas por los jóvenes, aunque no hubieran sido concebidas exclusivamente para ellos, por estar plagadas de aventuras, intrigas, incluso de terror... Las más conocidas pueden ser Los tres mosqueteros (1844) o El conde de Montecristo.

La Condesa de Ségur fue una escritora francesa, de origen ruso, cuya obra, desde su primer libro publicado, Nueve cuentos de hadas, fue dirigida principalmente a la infancia. Tiene libros tan populares como Memorias de un burro (1860) o Las desventuras de Sofía.

La destacada escritora George Sand escribió para sus nietos dos libros de cuentos llamados Contes d'une grand'mère (Cuentos de una abuela), el primero en 1873 y el segundo en 1876.

Jules Verne
Un escritor fundamental fue Jules Verne. La temática de sus obras, sus personajes heroicos, soñadores, científicos, intrépidos, y sus visionarias aventuras, atrajeron a todo el público, incluyendo a los jóvenes. Podrían enumerarse decenas de obras, pero solo citaré unas pocas: Cinco semanas en globo, Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna, Los hijos del capitán Grant, Veinte mil leguas de viaje submarino, La vuelta al mundo en ochenta días (1873), Miguel Strogoff, Un capitán de quince años...

El Premio Nobel Anatole France también cultivó, aunque en menor medida, la literatura infantil: Nos enfants (Nuestros niños), de 1886, y otras obras que, más que infantiles, podrían acercarse más a recuerdos de la infancia y la juventud.

Otro escritor con algunas obras dirigidas al público juvenil, o asimiladas, fue Gaston Leroux. Se puede hablar de Le Fauteuil hanté (El sillón maldito) o de Le Mystère de la chambre jaune (El misterio del cuarto amarillo), novela de gran éxito con la que inició la serie protagonizada por el  joven aprendiz de periodista Joseph Rouletabille, pero su gran obra ha sido Le Fantôme de l'Opéra (El fantasma de la ópera), publicada en 1910.

Jean de Brunhoff
En 1931 se publica Histoire de Babar, le petit elephant (Historia de Babar, el pequeño elefante), el primer libro del conocido personaje. Los primeros volúmenes de la serie los escribió e ilustró Jean de Brunhoff pero tras su prematura muerte de tuberculosis a los 37 años, su hijo Laurent de Brunhoff tomó el relevo. En España, da nombre a una de las más importantes revistas de LIJ: Babar.

Antoine de Saint- Exupéry
Una de las cumbres de la literatura francesa es Le petit prince (El principito), también escrito e ilustrado por Antoine de Saint-Exupéry (¿visteis la foto del escritor de pequeño?). Salió en 1943. Se trata de una de esas obras que trascienden edades y que tiene lecturas diferentes para cada lector. Una deliciosa mezcla de inocencia y sabiduría. La muerte de Saint-Exupéry es todavía un enigma sin resolver.

René Goscinny
Otro de los escritores fundamentales para entender la LIJ francesa es René Goscinny. De su pluma nacieron personajes tan reconocidos como Le petit Nicolas (El pequeño Nicolás), 1960, ilustrado por Jean-Jacques Sempé, protagonista de una serie de libros, y Asterix el galo, ilustrado por Albert Uderzo. El primer cómic apareció en 1961, aunque antes el personaje ya se había dejado ver en la revista Pilote.

Tomi Ungerer
Una figura apasionante y polémica de la LIJ francesa es el ilustrador, escritor, arquitecto, inventor... Tomi Ungerer. Destaca tanto por sus libros infantiles como por sus obras eróticas o sus carteles políticos. Suya es también la idea de una curiosa guardería con forma de gato en Wolfartsweier. Entre sus obras infantiles, encontramos Críctor, ¿Dónde está mi zapato?, Maître des brumes (El hombre niebla), Ningún beso para mamá o Les trois brigands (Los tres bandidos), de 1961

Daniel Pennac es conocido por los libros de la familia Malaussène (1995), El hada Carabina o La felicidad de los ogros o los libros de Kamo. Su ensayo más conocido es Como una novela, en la que enumera los derechos del lector, el primero de los cuales es No leer.

En la actualidad, las figuras más conocidas en España son ilustradores: Rébecca Dautremer y Benjamin Lacombe.

También:
Timothée de Fombelle (Tobi Lollness o Vango)
Mathias Malzieu (La mecánica del corazón)
Erik L'Homme (El libro de las estrellas, La asociación)
Marie-Aude Murail (No somos los únicos que llevamos este estúpido apellido)

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